Buscar productos por descripción: el cliente no sabe el código
Cómo pide la gente en realidad
Buscar productos por descripción es lo que hace tu cliente aunque tu catálogo no esté preparado para eso.
Nadie escribe el código. Escribe "algo impermeable para la lluvia", "la campera azul que tenían la semana pasada", "lo mismo que llevé la otra vez pero más grande".
Del otro lado, un buscador por palabra exacta necesita que el cliente use la palabra que vos usaste al cargar el producto. Y esa palabra casi nunca coincide.
Por qué falla la búsqueda por palabra exacta
Falla en tres lugares distintos, y los tres son comunes.
- Vocabulario. Vos cargaste "rompeviento". El cliente escribe "campera de lluvia". Cero resultados.
- Descripción por uso. El cliente describe para qué lo quiere, no qué es. "Para andar en bici cuando llueve" no matchea con ningún campo de tu ficha.
- Idioma y forma de escribir. Faltas de ortografía, diminutivos, o directamente otro idioma.
El resultado siempre es el mismo: el cliente recibe "no encontré nada", que es la peor respuesta posible cuando el producto está en el depósito.
Qué cambia cuando entiende la descripción
La diferencia práctica es que la búsqueda deja de comparar letras y pasa a comparar sentido.
"Algo impermeable para la lluvia" llega al producto correcto aunque en tu catálogo se llame de otra forma. Y funciona sin importar en qué idioma haya escrito el cliente.
Eso saca de encima dos tareas que hoy hace una persona:
- Traducir lo que el cliente describió al nombre real del artículo.
- Buscarlo en el sistema y volver con el precio y la disponibilidad.
Lo que sigue haciendo falta de tu lado
Acá conviene ser honesto, porque esto no arregla un catálogo mal cargado.
Si tus productos están cargados como "ART-4471" y nada más, no hay búsqueda que los encuentre por descripción. El sentido tiene que estar en algún lado.
Lo que sí rinde:
- Que el nombre del producto diga qué es en palabras normales.
- Que la categoría esté puesta.
- Que la descripción, aunque sea corta, mencione para qué sirve.
No hace falta reescribir el catálogo entero. Alcanza con que los artículos que más se consultan estén decentemente descriptos.
Dónde termina la búsqueda y empieza el pedido
La búsqueda sola no cierra nada. Lo que la vuelve útil es lo que pasa después.
Encontrado el producto, lo que corresponde es responder con el precio que dice tu sistema y consultar si se puede despachar antes de armar el pedido. No al revés.
El orden importa. Confirmar primero y verificar después es como se generan los pedidos que hay que cancelar.
Conclusiones
- Tu cliente describe el producto, no lo nombra como vos lo cargaste.
- La búsqueda por palabra exacta falla por vocabulario, por uso y por forma de escribir.
- Entender la descripción evita que alguien traduzca a mano cada consulta.
- Nada de esto arregla un catálogo cargado solo con códigos.
- Encontrar el producto es la mitad: el precio y la disponibilidad salen de tu sistema.
Preguntas frecuentes
- ¿Funciona si el cliente escribe con faltas de ortografía?
- Sí. Al comparar sentido y no letras, un error de tipeo o un diminutivo no rompen la búsqueda. Lo que sí la rompe es que el producto no tenga ninguna descripción en el catálogo.
- ¿Y si el cliente escribe en otro idioma?
- También funciona. Un cliente que escribe en portugués o en inglés llega al mismo producto, sin que tengas que cargar el catálogo traducido.
- ¿Tengo que reescribir todo mi catálogo?
- No. Empezá por los artículos que más te consultan y asegurate de que el nombre diga qué es en palabras corrientes. El resto lo podés ir mejorando de a poco.
- ¿Puedo ver qué productos entraron desde mi sistema?
- Sí, desde el panel. Están todos en una tabla donde podés buscar por nombre, filtrar por categoría y mostrar u ocultar lo que discontinuaste.
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